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Truco para aliñar aceitunas rellenas de anchoa directamente en el bote

Dificultad Fácil
Valoración Sin votos
Tiempo total
Preparación
  • Raciones 2 raciones
  • Calorías ~ 150 kcal
  • Categoría Baratas
  • Cocina Española
  • Actualizado
  • Autor Pam con Aguacate

Si alguna vez has intentado aliñar aceitunas por tu cuenta, sabrás que la receta tradicional lleva su tiempo: salmueras, días de maceración y recipientes especiales. Todo un ritual que está genial cuando dispones de tiempo, pero que se hace cuesta arriba si solo quieres darle un toque de sabor a ese bote que tienes en la despensa, y hacerlo rápido.

La solución que te traemos desde Truco Recetas es preparar el aliño directamente en su propio envase. Con solo un puñado de especias básicas que seguro tienes en casa y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, ¡el oro líquido español!, transformarás unas aceitunas de anchoa ordinarias en la tapa perfecta que te harán sentir como si estuvieras en la terraza de tu bar de siempre, en solo 1 minuto y sin ensuciar la cocina. ¿Las vas a acompañar con unas patatas fritas o quizás con un vermut?

Aceitunas aliñadas en el bote Imagen IA

Ingredientes

  • 150 g de aceitunas rellenas de anchoa
  • 1 cdta. de ajo en polvo
  • 1/2 cdta. de pimentón picante
  • 1 cdta. de orégano
  • 3 cdas. de aceite de oliva virgen extra

Preparación paso a paso

  1. Añade los ingredientes en el bote

    Abre el bote de aceitunas sin llegar a desprender la tapa del todo y, usándola como colador, vacía todo el caldo de la conserva en el fregadero. A continuación, introduce en el interior la cucharadita de ajo en polvo, la media cucharadita de pimentón picante, el orégano seco y riega todo con un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra.

    ¡No te quedes corto! El aceite es el elemento estrella para fusionar todas las especias y crear ese aliño con el que es imposible no rebañar el plato con un buen trozo de pan.

  2. Agítalo y sirve las aceitunas

    Vuelve a cerrar la tapa del bote haciendo una ligera presión con los dedos para evitar cualquier fuga durante la emulsión. Sujeta el envase con firmeza y agítalo con energía de arriba a abajo durante 20 segundos o hasta que todos los ingredientes hayan ligado perfectamente, cubriendo por completo cada aceituna.

    Por último, solo queda destapar, contemplar ese cambio de aspecto y aroma, pasarlas a un cuenco y disfrutarlas en la mesa solo o acompañado... ¡en eso ya no nos metemos!

Aviso para navegantes: Te recomendamos encarecidamente que dupliques las cantidades que tenías pensadas. Estas aceitunas desafían las leyes de la física tradicional: experimentan una evaporación cuántica e instantánea en cuanto entran en el campo de visión de tus invitados. Antes de que te des cuenta, en el cuenco solo quedarán los huesos y el rastro desolador de un aliño exprimido hasta la última miga de pan.

Guárdate el secreto o atribúyenos el mérito... ¡tú decides! Si te animas a probarlo, nos encantaría que le sacaras una foto, la subieras a tu cuenta de Instagram y nos etiquetaras para que podamos compartirlo con el resto de la comunidad de cocinillas.

Vídeo de la receta

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Preguntas frecuentes

  • ¿Qué tipo de aceitunas son las mejores para esta receta?

    Te recomendamos las aceitunas rellenas de anchoa (de variedad Manzanilla) porque funcionan de maravilla: el matiz salino del relleno aporta un toque de categoría que encaja a la perfección con la mezcla de especias que hemos seleccionado. De todas formas, la fórmula admite total improvisación: puedes utilizar aceitunas con hueso tradicionales, variedad Gordal si te gustan más carnosas, estilo Cacereña o incluso olivas negras si son las únicas que tienes en casa.

  • Aguantan perfectamente hasta 1 o 2 semanas en el frigorífico bien tapadas dentro de un tarro de cristal. De hecho, ganan muchísimo si se preparan con antelación: al dejarlas reposar en la nevera unas horas o incluso un par de días antes de consumirlas, el aderezo penetra profundamente en la aceituna y los sabores se asientan, resultando aún más sabrosas. Únicamente procura sacarlas del frigorífico unos 10 o 15 minutos antes de servirlas para que el aceite atempere y recupere su textura líquida óptima.

  • Poder se puede, pero la realidad es que no resulta muy recomendable. El aceite de oliva virgen extra es el verdadera alma de la receta, ya que aporta la densidad, el cuerpo y el aroma genuino característicos de las tapas de bar tradicionales. El aceite de girasol, al ser neutro, no aporta ningún matiz y deja el aliño plano. Si prefieres un gusto menos intenso, una gran alternativa es emplear un aceite de oliva suave o de menor graduación.

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