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Cómo hacer las patatas fritas en la freidora de aire más crujientes

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Preparación
Cocción
Patatas fritas crujientes en freidora de aire

¿Cuál es el truco para que las patatas fritas queden crujientes?

El truco que vamos a usar en esta receta, es la doble cocción con choque térmico: primero las cocemos ligeramente en agua para que el interior quede cremoso y luego las dejamos enfriar por completo antes de meterlas en la freidora de aire. Este contraste de temperatura y el reposo es lo que consigue que el exterior se vuelva ultra crujiente sin necesidad de litros de aceite.

¿Hay algo más triste que una patata frita que parece un chicle? Todos hemos pasado por ahí: sacas el cestillo con toda la ilusión del mundo y te encuentras con unas patatas pálidas, blandas y sin alma. Se acabó el drama. Con el aceite justo y este secreto de chef, vas a pasar de patatas "del montón" a unas de matrícula de honor con un crujido que se oye en toda la casa. ¿Preparado para el sonido del éxito? Avisamos: crean adicción y ya no querrás hacerlas de otra manera. ¡Saca las patatas del cajón, que empezamos!

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Ingredientes necesarios

  • 3 patatas medianas
  • 1 cda. de aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

Preparación de la receta

  1. Pela, corta y cuece las patatas

    Pela las patatas y córtalas de forma irregular, con ese toque rústico tipo bravas, pero intentando que el tamaño sea similar para que todas se cocinen por igual. Cuécelas en agua hirviendo con un pellizco de sal durante solo 5 minutos. Este pre-cocinado elimina el exceso de almidón y es el gran secreto para que, al morderlas, el interior sea pura mantequilla.

  2. Déjalas enfriar bien

    Si no tienes mucha prisa, este consejo marca la diferencia: deja enfriar las patatas por completo sobre papel de cocina. Al soltar toda la humedad y enfriarse el almidón, la superficie se vuelve mucho más receptiva al calor, consiguiendo que sean infinitamente más crujientes al pasarlas por la freidora.

  3. Añade el aceite y la sal

    Una vez frías, pásalas a un bol grande. No hace falta inundarlas; con una sola cucharada de aceite de oliva virgen extra y sal al gusto es suficiente. Mézclalo todo con energía (las manos son tus mejores aliadas aquí) para que cada trozo quede perfectamente impregnado.

  4. Cocínalas en la freidora de aire

    Precalienta la freidora si tu marca lo recomienda. Coloca las patatas en la cesta sin amontonarlas (el aire necesita circular para que crujan). Cocina durante 15 minutos a 200 ºC, sacudiendo el cestillo cada 5 minutos para asegurar un dorado uniforme en cada cara.

  5. Sírvelas recién hechas

    Cuando veas ese color tostado de revista y escuches un sonido seco al moverlas, ¡lo tienes! Sácalas inmediatamente para que el vapor no las ablande y pierdas el trabajo hecho. Pruébalas, añade un último toque de sal si el cuerpo te lo pide y sírvelas al momento con tu salsa favorita. Prepárate para los aplausos, porque estas patatas crean adicción.

¿Escuchas eso? Es el sonido de la felicidad en forma de patata frita. Ya puedes mirar por encima del hombro a los que juran que en la airfryer las cosas salen blandas o sin gracia. Te has marcado unas patatas de sobresaliente con el esfuerzo justo y el truco maestro bajo el brazo. Ahora, prepárate: tus amigos te van a pedir la receta o, peor aún, se van a autoinvitar a cenar cada viernes. ¡No digas que no te avisamos! ¡Buen provecho, cocinillas!

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