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Pizza de Halloween con champiñones que parecen calaveras

Dificultad Fácil
Valoración Sin votos
Tiempo total
Preparación
Horneado
  • Raciones 2 raciones
  • Calorías ~ 580 kcal
  • Categoría Halloween
  • Cocina Americana
  • Actualizado
  • Autor Rubén al Dente
Pizza de Halloween con calaveras de champiñon Imagen IA

Ingredientes

  • 1 base de masa de pizza
  • 4 cdas. de tomate frito
  • 1 cdta. de orégano
  • 150 g de queso mozzarella
  • 80 g de jamón cocido
  • 50 g de aceitunas negras
  • 4 champiñones

Preparación paso a paso

  1. Prepara las calaveras de champiñón

    Agarra un champiñón blanco, un cuchillo bien afilado y córtalo por la mitad de arriba a abajo. Para perforar las cuencas de los ojos, que te queden perfectamente simétricas y sin complicarte nada la vida, un truco buenísimo es clavar una pajita directamente en el centro del sombrero, presionando suavemente hasta traspasarlo. A continuación, justo debajo, realiza dos pequeños cortes en diagonal con forma de nariz y, por último, marca otras tres ranuras verticales (esta vez un poco más anchas y profundas) a lo largo del tallo, que serán los escalofriantes dientes.

    Repite el proceso con el resto de piezas y no te preocupes si no te quedan todas idénticas; en esa imperfección y en esos pequeños detalles desiguales está todo el encanto de hacerlas totalmente a mano.

  2. Monta los ingredientes sobre la base

    Desenrolla la masa de pizza comprada sobre la bandeja del horno, aprovechando el propio papel vegetal que viene en el envase para no ensuciar nada. Extiende una buena capa de salsa de tomate frito por toda la base y espolvorea un punto generoso de orégano seco.

    Seguidamente, cubre con una buena montaña de queso mozzarella rallado y añade el jamón cocido cortado en rectángulos medianos, junto a unas cuantas aceitunas negras sin hueso partidas por la mitad o en láminas (esto ya va un poco al gusto de cada uno). Para rematar esta tétrica puesta en escena, coloca las calaveras de champiñón repartidas estratégicamente por toda la pizza, dejándolas bien asentadas sobre el queso para que no se muevan durante el horneado.

  3. Hornea la pizza a 180°C

    Mete tu pizza cementerio en el horno, previamente precalentado a 180°C con calor arriba y abajo, colocándola a una altura media sobre la rejilla para que la base se cocine de manera uniforme. Déjala hornear durante unos 12 o 15 minutos, hasta que veas que los bordes de la masa quedan bien dorados, crujientes y ese queso mozzarella completamente fundido no pare de burbujear tentadoramente.

    Además, verás cómo con la temperatura alta las calaveras se van tostando ligeramente, reduciendo un poco su tamaño y remarcando aún más sus rasgos; esto crea un efecto súper realista que, a más de uno, ¡hasta le va a dar un poco de repelús! En cuanto empiece a inundar la cocina ese delicioso olor a pizza recién hecha, retírala con cuidado de no quemarte y síervela bien calentita... ¡Qué miedo!

¡Enhorabuena! Tu pasaje directo al inframundo gastronómico está servido y, si mientras te lo comes notas una presencia extraña en la mesa o sientes que alguna de las calaveras te devuelve la mirada fijamente... tranquilo, que no cunda el pánico: es solo una ilusión juguetona del queso fundido (o no, quién sabe).

Llegados a este punto, el ritual ya no tiene marcha atrás. Solo te queda crear el ambiente perfecto: apaga todas las luces de la casa, enciende un par de velas para darle tensión al momento, pon tu película de terror favorita (que, por cierto, ¿cuál es?) para acompañar el banquete y desenfunda el cortapizzas como si fuera tu mejor arma de supervivencia. Descuartiza este cementerio crujiente trozo a trozo y devóralo sin piedad antes de que los monstruos del hambre se lo lleven por ti.

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Preguntas frecuentes

  • ¿Qué tipo de champiñones son los mejores para hacer las calaveras?

    Los mejores champiñones para esculpir unas calaveras bien terroríficas son los blancos, esa variedad clásica que encuentras fácilmente en cualquier supermercado y que a veces también verás etiquetada como "champiñón de París". Eso sí, tienes que comprarlos completamente enteros, evitando los laminados o troceados.

    Si puedes elegir, procura que sean de tamaño mediano o grande, más que nada porque necesitas la superficie redondeada del sombrero libre para trabajar; así te resultará mucho más fácil marcar los ojos, la nariz y los dientes con precisión sin riesgo de romper la pieza al manipular el cuchillo. Además, para ahorrar tiempo en la cocina, busca bandejas que ya vengan bastante limpias y libres de tierra, aunque en casa termines pasando un papel de cocina ligeramente húmedo antes de empezar a tallar. El punto fuerte de esta variedad es que su color claro contrasta perfectamente con el resto de ingredientes de la pizza, logrando ese toque espeluznante y divertido para Halloween.

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