Tarta de Oreo sin horno ¡Es como comer una galleta XXL!
- Raciones 6 personas
- Calorías ~ 480 kcal
- Categoría Postres
- Cocina Internacional
- Actualizado
- Autor Alfonso en su Salsa
¿Cómo conseguir la forma de galleta Oreo?
Aquí no tienes muchas opciones (a no ser que seas un auténtico manitas y te guste esculpir a mano): necesitas un molde de silicona. Es muy fácil de encontrar en bazares o en las típicas tiendas online que todos conocemos. Un pequeño consejo: para esta receta en concreto, lo ideal es tener dos moldes. Así podrás ir preparando las capas a la vez y reducirás los tiempos de espera a la mitad.
¿El tamaño importa? Pues hombre, si hablamos de galletas, rotundamente sí. Si eres de los que abre un paquete de Oreo con la sana intención de "comer solo una" y acaba lamiendo el plástico del envoltorio diez minutos después, deja de buscar: has llegado a tu meta.
Esta creación de Burpee_vet (para mí, una de las mejores creadoras de contenido de España) parece recién salida de una película de Tim Burton o de una fábrica de fantasía. Es una tarta tan estéticamente perfecta que te dará una pena terrible hincarle el diente, pero es tan absurdamente cremosa que esa pena te va a durar exactamente lo que tardes en manchar la cuchara.
Vídeo receta paso a paso
¿Te ha gustado la receta?
Ingredientes necesarios
- 125 ml de nata para montar
- 9 g de endulzante
- 70 g de chocolate negro para fundir
- 20 g de cacao alcalino
- 11 g de gelatina en polvo neutra
- 200 g de queso crema
- 170 ml de leche
- 30 g de leche en polvo
Preparación de la receta
Prepara la mezcla para las tapas de la galleta
En un cazo a fuego medio, añade 125 ml de nata junto con 4 g de endulzante y calienta sin que llegue a hervir, que las prisas nunca fueron buenas. Una vez caliente, añade 70 g de chocolate troceado y sigue removiendo hasta que se funda por completo. Si buscas ese color negro profundo y el sabor auténtico de la galleta original, este es el momento de añadir 20 g de cacao alcalino; si no tienes, puedes usar cacao normal. Para terminar, incorpora 5 g de gelatina previamente hidratada y remueve bien hasta que esté totalmente integrada.
Forma las dos tapas de la galleta
Vierte la mezcla sobre el molde, asegurándote de que quede bien extendida (puedes dar unos pequeños golpes contra la mesa para asentar la mezcla), y métela en la nevera durante al menos 2 horas hasta que cuaje y tenga la firmeza de un guardaespaldas. Si solo tienes un molde, una vez que la primera capa esté totalmente sólida, deberás desmoldarla con cuidado y repetir este mismo proceso una segunda vez con las mismas cantidades para conseguir las dos tapitas. Es fundamental que ambas partes tengan el mismo tiempo de frío para que la estructura de la tarta sea resistente y no se deforme al manipularla.
Prepara el relleno cremoso
En otro cazo, añade 200 g de queso crema, 170 ml de leche, 5 g de endulzante y 30 g de leche en polvo. Calienta a fuego medio, removiendo constantemente hasta que todo esté bien integrado y no queden grumos, porque no queremos encontrarnos "sorpresas" en el relleno. A continuación, añade 7 g de gelatina hidratada y sigue mezclando hasta que se disuelva por completo. Vierte la preparación en el molde y deja que repose en la nevera otras 2 horas para que la crema adquiera la consistencia necesaria.
Junta las tapas con el relleno
Una vez que todas las partes estén bien cuajadas y tengan la textura perfecta, desmolda cada capa con mucho cuidado para que no se rompan ni se pierdan los detalles del dibujo, que hemos venido a llevarnos el premio gordo. Coloca una de las tapas de chocolate como base sobre el plato de presentación, añade el bloque de relleno justo encima (intenta que quede bien centrado para que no sobresalga por los lados) y cubre finalmente con la otra tapa presionando ligeramente para que las capas queden bien unidas.