Cómo hacer helado de café dalgona con solo 3 ingredientes
- Raciones 4 personas
- Calorías ~ 193 kcal
- Categoría Verano
- Cocina Coreana
- Actualizado
- Autor Rubén al Dente
¿De dónde viene el café dalgona?
Aunque la popularidad de esta bebida estalló a nivel global durante el confinamiento de 2020, la técnica de batir café soluble, azúcar y agua caliente no es un invento reciente ni de origen coreano. Se trata de una elaboración tradicional muy arraigada en la India y Pakistán, donde se conoce desde hace décadas bajo el nombre de phenti hui o, simplemente, "café batido". La inspiración directa de la receta actual proviene de Macao, concretamente del emblemático Hon Kee Cafe, un establecimiento donde su propietario llevaba desde los años 90 batiendo el café a mano para lograr una emulsión densa, cremosa y única.
¿Y cómo llegó esto a nuestras cocinas? Pues gracias a un programa de la televisión de Corea del Sur, donde un actor famosísimo viajó a ese local, probó la crema y exclamó que le recordaba muchísimo al sabor del Dalgona (un caramelo callejero coreano, dulce y un pelín amargo, idéntico al de la maldita galleta de la serie "El juego del calamar"). Ese momento televisivo fue la mecha: la receta saltó a TikTok con ese nombre, todo el mundo empezó a replicarlo en casa para matar el aburrimiento y el resto es historia de internet.
Vídeo receta paso a paso
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Ingredientes necesarios
- 25 g de café soluble
- 120 ml de agua caliente
- 200 g de azúcar
Preparación de la receta
Mezcla los ingredientes
Vas a necesitar un bol que sea bastante amplio, y esto es muy importante porque a medida que batas la mezcla va a duplicar o incluso triplicar su tamaño original. Echa dentro los 25 gramos de café soluble, los 200 gramos de azúcar y los 120 ml de agua caliente. Antes de encender nada, dale un par de vueltas rápidas a todo con una cuchara simplemente para que el café y el azúcar empiecen a humedecerse y a disolverse con el calor del agua.
Bate hasta emulsionar
Enchufa la batidora de varillas eléctricas y empieza a batir a velocidad media-alta de forma constante durante unos 5 minutos. Si no tienes unas varillas eléctricas a mano, puedes conseguir exactamente el mismo resultado utilizando un colador de goteo metálico y frotando la mezcla con paciencia contra las paredes del bol de forma enérgica, aunque te llevará un poco más de tiempo. Durante este proceso verás cómo ocurre la magia de la emulsión y la mezcla pasará de ser un líquido muy oscuro a transformarse en una crema de un tono tostado claro con una consistencia densa y suave.
Congela toda la noche
Pasa toda la crema a un recipiente que tenga una tapa hermética. Un táper de plástico o de cristal de los que usas a diario te servirá perfectamente. Alísalo un poco con una espátula y mételo en el congelador para que repose durante toda la noche, o un mínimo de 8 horas. No tengas miedo de que se convierta en un bloque de hielo. Debido a la alta concentración de azúcar, el agua no llega a cristalizar del todo y por eso el helado se mantendrá siempre con una textura untuosa y blanda, perfecta para meter la cuchara directamente.
Sirve siempre con leche
¡Mucho ojo con esto! Al estar hecho 100% de café concentrado, si se te ocurre comerlo solo a cucharadas te va a resultar un postre demasiado fuerte, amargo y desagradable por la potencia del sabor. La forma correcta de consumirlo es llenar un vaso con leche bien fría y colocar encima una o dos bolas. A medida que te lo vayas tomando, el helado se irá derritiendo poco a poco a su ritmo, mezclándose con la leche y transformándose en un café granizado espectacular.