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Fideos instantáneos con queso: ¿Conoces el truco de los tranchetes?

Dificultad Fácil
Valoración Sin votos
Tiempo total
Preparación
Cocción
  • Raciones 1 personas
  • Calorías ~ 640 kcal
  • Categoría Virales
  • Cocina Internacional
  • Actualizado
  • Autor Alfonso en su Salsa
Fideos instantáneos con queso

¿Qué pasa cuando añades queso cheddar a un bote de fideos instantáneos?

Son las diez de la noche, el hambre aprieta y lo único que te apetece "cocinar" es esa tarrina de fideos instantáneos que tienes al fondo de la despensa. Pero, ¿y si los mejoramos por completo con un solo ingrediente? Antes de seguir, un aviso para navegantes: esta receta solo es apta para los fans del queso más fieles. Vamos a convertir un snack de supervivencia en un auténtico recurso para más de una noche, transformando ese caldo aguado de "pollo" en una salsa cremosa y potente que te hará olvidar que estás comiendo un plato de un euro.

Vídeo receta paso a paso

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Ingredientes necesarios

  • 1 bote de fideos instantáneos
  • 6 lonchas de queso cheddar

Preparación de la receta

  1. Añade el queso y las especias

    Empieza abriendo la tarrina de fideos y añade todos los sobres de especias y aceites que vengan incluidos para no perder la base de sabor original. El truco maestro viene ahora: trocea con las manos las 6 lonchas de queso cheddar y colócalas formando una capa generosa sobre los fideos secos. Trocearlas es fundamental para facilitar que el calor llegue a todas partes y el queso se integre de forma uniforme desde el primer segundo.

  2. Cubre con agua caliente

    Vierte agua hirviendo (puedes calentarla rápidamente en el microondas) hasta alcanzar la línea marcada en el interior del envase. ¡Ojo! No te pases de esa marca para que la mezcla no quede demasiado líquida. Verás que, al contacto con el agua, el cheddar comienza a derretirse de inmediato, empezando a crear esa base densa y untuosa que transformará por completo la textura del caldo original en algo mucho más potente.

  3. Deja reposar y mezcla bien

    Vuelve a colocar la tapa de cartón (o usa un plato pequeño para sellar bien el calor) y deja reposar los fideos el tiempo reglamentario que indique el fabricante, que suelen ser unos 4 o 5 minutos. Este paso es innegociable: el vapor atrapado es lo que termina de cocinar los fideos y fundir el queso por completo. Pasado ese tiempo, abre la tapa y remueve con energía con el mismo tenedor con el que te los vas a comer hasta que el queso y el agua se conviertan en una salsa suave y cremosa.

¡Ahí lo tienes! Un plato “estrella Michelin” por el precio de una moneda suelta que tenías en el bolsillo. Has transformado una cena de emergencia en algo que funciona muchísimo mejor de lo que debería. Puede que, por fuera, siga siendo la misma tarrina de fideos instantáneos de siempre, pero después de este truco ya no vuelven a saber igual. Y es que, después de probar esta explosión de cremosidad, volver a los fideos normales con su caldo aguado ya no tiene ningún sentido.

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