Quesitos con Doritos ¡Quedan crujientes y cremosos!
- Raciones 2 personas
- Calorías ~ 425 kcal
- Categoría Baratas
- Cocina Internacional
- Actualizado
- Autor Rubén al Dente
¿Cómo hacer el doble empanado para que no se salga el queso?
El secreto para que el doble empanado no falle es tratarlo como un sellado hermético. Primero pasa el queso por harina para secar la superficie. Después, el primer baño de huevo y Doritos crea la estructura base. Al repetir el proceso con una segunda capa de huevo y Doritos, generas una soldadura que tapa cualquier poro. Esto es clave porque, al sumergirlos en aceite caliente, el queso se expande y busca salida. Una sola capa se rompería, pero este doble blindaje lo mantiene encerrado para que se funda sin escapatoria.
Porque pongamos todas las cartas sobre la mesa: a veces el cuerpo no te pide una ensalada, te pide guerra. Si eres de los que piensa que el crujido de una bolsa es música celestial, abróchate el cinturón. Estos quesitos empanados con Doritos quedan extremadamente crujientes por fuera y con un corazón fundente que explota en la boca. Olvida esos snacks aburridos de gasolinera que ya están muy vistos; aquí jugamos en otra liga. Con solo 4 ingredientes y el truco del doble empanado, vas a conseguir que queden perfectos. ¿Te animas a probar este vicio?
Vídeo receta paso a paso
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Ingredientes necesarios
- 8 quesitos
- 40 g de harina
- 1 huevo
- 80 g de Doritos
Preparación de la receta
Inserta el palo en los quesitos
Desenvuelve tus quesitos (sirven cualquiera, no te preocupes por la marca; es más, yo los he hecho con los típicos de marca blanca que encuentras en cualquier supermercado al mejor precio) y ensártalos en un palo de brocheta como si fueran piruletas. Esto no es solo por estética ni para que la foto de Instagram quede de diez: el palo es tu mejor aliado para manejar el queso sin pringarte los dedos y, sobre todo, para controlarlos dentro de la sartén sin que se te desmoronen.
Reboza con harina, huevo y Doritos
Como ya te adelantaba en la introducción, aquí es donde nos jugamos el éxito de la receta. Primero pasa cada quesito por harina (sacude el exceso, solo queremos que se pegue bien). Después, báñalo generosamente en huevo batido y termina con un buen rebozado en los Doritos triturados. Insisto una vez más: para que el sellado sea una armadura impenetrable y no se escape ni una gota de queso, repite el proceso. Otra vez huevo y otra capa de Doritos. Sin este segundo blindaje, el invento no funciona.
Fríelos unos segundos en aceite
Llévalos a una sartén con abundante aceite bien caliente, asegurándote de que esté a unos 180°C. Si no tienes termómetro, ¡no te preocupes! Fíjate en que el aceite empiece a ondularse ligeramente; debe tener la temperatura suficiente para que el rebozado se selle al instante. No les quites el ojo de encima porque solo necesitan unos segundos por cada lado: el tiempo justo para que el queso se funda. Ten en cuenta que los Doritos ya están fritos de fábrica, por lo que no buscamos cocinar el ingrediente, sino darle un golpe de calor rápido. Retíralos con ayuda del palo de brocheta y dales un respiro de un minuto sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite antes de atacar.