Cómo hacer cereales de mini croissants con hojaldre y azúcar glas
- Raciones 2 raciones
- Calorías ~ 290 kcal
- Categoría Postres
- Cocina Internacional
- Actualizado
- Autor Alfonso en su Salsa
Ingredientes
- 1 lámina redonda de hojaldre
- 1 huevo
- 1 cda. de azúcar blanco
Preparación paso a paso
Forma los mini croissants
Desenrolla la lámina de hojaldre redonda sobre el propio papel de horno que incluye el envase. Para conseguir esa forma de mini croissants perfecta, dibuja primero dos cortes en cruz para dividir la masa en cuatro cuartos iguales y, a partir de ahí, continúa dividiendo cada parte hasta que tengas 32 triángulos finos. Toma cada uno por la base más ancha y ve enrollándolo sobre sí mismo hacia la punta, apretando ligeramente al final para que el remate quede bien sellado por abajo y no se abra durante la cocción.
A medida que los tengas formados, distribúyelos en una bandeja de horno cubierta con otra lámina de papel vegetal dejando un par de centímetros de separación entre ellos. Por último, bate un huevo grande con la ayuda de un tenedor (si lo prefieres puedes cambiarlo por leche) y pincela suavemente la superficie de cada croissant; este es el truco secreto para que adquieran ese brillo tan característico a la hora de hornearlos.
Hornea la masa a 180°C
Con el horno previamente precalentado a 180°C con calor arriba y abajo, introduce la bandeja a media altura y hornea los mini croissants durante aproximadamente 15 minutos. Dado que se trata de piezas tan pequeñas, te recomiendo vigilarlos durante los últimos minutos, ya que pasan de estar en su punto a tostarse o quemarse en cuestión de segundos; sabrás que están listos cuando veas que la masa ha hojaldrado, se ha hinchado ligeramente y presenta un tono dorado uniforme por toda la corteza.
En cuanto salgan del horno, retíralos de la bandeja y pásalos a una rejilla para que se enfríen por completo a temperatura ambiente. Este paso de enfriado es indispensable, ya que si intentas manipularlos o añadirles la cobertura mientras siguen calientes, la humedad atrapada ablandará la corteza y perderán ese toque crujiente tipo cereal que buscamos.
Espolvorea el azúcar glas
Una vez que los mini croissants estén totalmente fríos al tacto, llega el momento más divertido y vistoso de la preparación. Con la ayuda de un colador pequeño o un tamizador, espolvorea una lluvia fina de azúcar glas por encima de toda la tanda hasta cubrirlos con una suave capa blanca que potenciará su sabor sin resultar empalagoso.
Aunque perfectamente se podrían comer solos, te invitamos a disfrutarlos al máximo sirviendo una buena cantidad en un bol amplio y acompañándolos con un gran vaso de leche fresca bien fría o con ColaCao (también sirve Nesquik, que ya vemos venir la pregunta). En este punto entramos en el eterno debate: ¿primero se echan los cereales y después la leche o al revés? Sea cual sea tu opinión, estamos seguros de que amarás este desayuno o merienda.
Advertencia oficial: hacer tus propios cereales de croissant engancha desde el primer intento. Son increíblemente crujientes, saben a gloria y te hacen sentir como un auténtico chef de alta repostería casi sin ensuciar la cocina. Además, preparar este tipo de desayunos caseros tiene ese punto reconfortante que alegra cualquier mañana. La única mala noticia es que duran en el plato bastante menos tiempo del que tardas en cocinarlos, pero no es porque se ablanden o se pongan malos, sino porque vuelan en cuestión de segundos en cuanto se pone la bandeja en la mesa.
Pruébalos esta misma semana y luego nos cuentas a través de nuestras redes sociales si fuiste capaz de dejar alguno para la merienda o si acabasteis rebañando las migas del fondo del bol. (Spoilers: sabemos perfectamente la respuesta).
Vídeo de la receta
Preguntas frecuentes
¿Se pueden hacer los mini croissants en freidora de aire?
Sí, se pueden preparar perfectamente en la freidora de aire y quedan supercrujientes, aunque para esta receta en concreto nos hemos decantado por el horno convencional por una cuestión de espacio. Ahora bien, si prefieres usar la airfryer o simplemente quieres hacer una cantidad más pequeña, el procedimiento es el mismo: acomoda los croissants recién enrollados y pincelados con huevo en la cesta, dejando un pequeño espacio entre ellos para que el aire circule bien.
Cocínalos a 180°C durante unos 8 o 10 minutos aproximadamente, prestando atención al final para que adquieran un tono dorado sin quemarse. La gran ventaja de este método es su rapidez, así que es una alternativa perfecta si tienes prisa y quieres tener tu bol de cereales caseros listo en un abrir y cerrar de ojos.