Truco Recetas

Cheesecake con quesitos. Spoiler: también lleva Lotus y frambuesas

Dificultad Fácil
Valoración Sin votos
Tiempo total
Preparación
Nevera
  • Raciones 2 personas
  • Calorías ~ 480 kcal
  • Categoría Postres
  • Cocina Internacional
  • Actualizado
  • Autor Rubén al Dente
Cheesecake con quesitos

¿Cómo se desmolda la cheesecake de la caja sin romperla?

Para desmoldarla sin que se desmonte ni se pegue al cartón, el gran secreto está en la preparación previa de la caja. No necesitas ningún utensilio raro, solo papel de horno, pero la clave es colocarlo bien. Primero, pon la caja de quesitos sobre el papel, dibuja el contorno con un lápiz y recorta esa pieza redonda para cubrir toda la base. Después, corta una tira alargada para forrar todo el borde interior; para esta parte no hace falta que quede milimétrica, de hecho, es mejor que sobresalga un par de centímetros por encima de la caja. De este modo, una vez que la tarta esté lista, solo tendrás que tirar del papel hacia arriba con cuidado y saldrá de una sola pieza.

Vídeo receta paso a paso

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Ingredientes necesarios

  • 10 galletas Lotus
  • 40 g de mantequilla
  • 8 quesitos
  • 2 cdas de mermelada de fresa
  • 4 frambuesas

Preparación de la receta

  1. Prepara la caja

    Como te adelantábamos en la introducción, el truco definitivo para que no se peguen los ingredientes al cartón es forrar la caja con papel de horno. No te saltes este paso si no quieres comer tarta con sabor a celulosa. Recuerda el secreto: pon la caja sobre el papel, dibuja el contorno con un lápiz y recorta la base redonda. Además, corta una tira alargada para el borde interior dejando que sobresalga un poco por arriba.

  2. Elabora la base

    Machaca las 10 galletas Lotus hasta que queden hechas polvo. Un tip para no manchar nada es meterlas en una bolsa de congelación y pasarles un rodillo o el culo de un vaso por encima (por cierto, saca 12 del paquete por si te comes 2 por el camino). Derrite los 40 gramos de mantequilla en el microondas (con unos pocos segundos es más que suficiente). Échalo todo en un bol o una taza y mézclalo bien con un tenedor hasta que consigas una especie de arena húmeda que huela de maravilla. ¡Ya tienes los cimientos de tu tarta listos!

  3. Monta la cheesecake

    Completados los pasos anteriores, ya podemos empezar con el montaje de la tarta. Primero, extiende la galleta en el fondo de la caja presionando con una cuchara para que quede una base compacta. Después, coloca en círculo los 8 quesitos (busca unos que sean cremosos, aunque por la marca no te preocupes, que aquí nos gusta ahorrar). Continúa con una capa de mermelada de fresa o frambuesa (si tienes por casa una de arándanos, también funciona muy bien). Para rematar, decora con las frambuesas: corta las 4 piezas por la mitad y pon una media frambuesa encima de cada quesito.

  4. Reposo en la nevera

    Tal y como está ya te la podrías comer a cucharadas, pero lo suyo es que tengas un poco de paciencia y la metas una o dos horas en la nevera. Una vez que esté bien fría, llega el momento de cortar el borde de la caja de cartón con unas tijeras y tirar del papel de horno hacia arriba. Para servirla, pasa un cuchillo siguiendo las líneas de los propios quesitos: te saldrán 8 porciones perfectas que equivalen a 8 bocados de pura felicidad.

Ya has visto que no hace falta ser un estrella Michelin ni tener la cocina llena de cacharros para marcarte un postre de categoría. Ahora tienes que decidir si vas a compartir esos 8 trozos de felicidad o si te vas a esconder en la cocina para comértelos tú solo (yo ya te digo que he optado por la segunda opción, ¡no me juzgues!). Si te ha gustado esta receta, compártela con tus amigos o envíanos una foto a nuestras redes sociales para que podamos enseñársela al resto de cocinillas. ¡Que la disfrutes!

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